Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a
las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo,
a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las
tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes,
me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo
para mí.
Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que
estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla
y tu vientre, que mis, manos me convencen de ello, y que no
hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor
que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro,
y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios,
hasta que yo digo que tengo hambre o sueño.
Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay
días también, hay horas, en que no te conozco, en que me
eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres,
me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no
piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría
quererte menos que yo, amor mío?
jaime sabines
Autor: Jaime Sabines, Chiapas (México) 1926-1999.
Poema: “Te quiero a las diez de la mañana”, Recopilación de Poemas, 1997
lunes, 28 de junio de 2010
Poema dedicado a Bogotá en la gira “Vinagre y Rosas”
Uno escribe siempre la misma canción
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a una luna
con la misma trompeta y el mismo trombón
del mariachi que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
entre el cómo y el dónde y el ya
luego llega la hora de alzarse el telón
y volver a sentir Bogotá.
Poema: Dedicado a Bogotá, Gira “Vinagre y Rosas”
Año: 2010
Letra: Joaquín Sabina
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a una luna
con la misma trompeta y el mismo trombón
del mariachi que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
entre el cómo y el dónde y el ya
luego llega la hora de alzarse el telón
y volver a sentir Bogotá.
Poema: Dedicado a Bogotá, Gira “Vinagre y Rosas”
Año: 2010
Letra: Joaquín Sabina
Poema dedicado a Quito en la gira “Vinagre y Rosas”
Uno escribe siempre la misma canción
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a una luna
con la misma trompeta y el mismo trombón
del mariachi que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
a la sombra de un ángel maldito
luego llega la hora de alzarse el telón
y abrazar a mi gente de Quito.
Poema: Dedicado a Quito, Gira “Vinagre y Rosas”
Año: 2010
Letra: Joaquín Sabina
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a una luna
con la misma trompeta y el mismo trombón
del mariachi que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
a la sombra de un ángel maldito
luego llega la hora de alzarse el telón
y abrazar a mi gente de Quito.
Poema: Dedicado a Quito, Gira “Vinagre y Rosas”
Año: 2010
Letra: Joaquín Sabina
Poema dedicado a Medellín en la gira “Vinagre y Rosas”
Uno escribe siempre la misma canción
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a una luna
con la misma trompeta y el mismo trombón
del mariachi que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
con acordes que saben latín
luego llega la hora de alzarse el telón
y volver a sentir Medellín.
Poema: Dedicado a Medellín, Gira “Vinagre y Rosas”
Año: 2010
Letra: Joaquín Sabina
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón
que agoniza detrás del espejo.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa
del teclado mellado del acordeón
del pecado mortal sin excusas.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a una luna
con la misma trompeta y el mismo trombón
del mariachi que no hizo fortuna.
Uno acaba nunca la misma canción
con acordes que saben latín
luego llega la hora de alzarse el telón
y volver a sentir Medellín.
Poema: Dedicado a Medellín, Gira “Vinagre y Rosas”
Año: 2010
Letra: Joaquín Sabina
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